Luto y piedra

Rafael Sanz Lobato
Miranda del Castañar (Salamanca). 1971.


El primer surco de hoy será mi cuerpo.
Cuando la luz impulsa desde arriba
despierta los oráculos del sueño
y me camina, y antes que al paisaje
va dándome figura. Así otra nueva
mañana. Así otra vez y antes que nadie,
aún que la brisa menos decidiera,
sintiéndome vivir, solo, a luz limpia.
Claudio Rodríguez
(Felicidades abuelico, desde el otro lado)

... una de mis canciones favoritas de Mecano
(vídeo)

"Mis ojos son color". Así justificó el pintor la inesperada felicitación por la combinación de mi corbata y mi camisa.

Vuelvo a Lobo. Lo redescubro.
Tomás Sánchez Santiago escribía esto el pasado viernes:
"Es cierto que la contemplación descansada de sus maternidades ahí, al aire libre, en el entorno secular de ese esquinazo de la ciudad tan querido para sus habitantes deja una emocionada impresión a quien se arriesga a dejarse envolver por esas formas insólitas de la levedad en la materia bruta del bronce, que ahora casi vuela, ingrávido y sutil: niños que las madres parecen ofrecer al cielo para convertirlos en pájaros, torsos amanecientes que han huido del ancla del cuerpo, alegorías imposibles del agua, hecha dulzura vertical..."
(artículo completo, aquí)

Nadie creyó en Casandra y sus visiones
y la gente sólo vio en su augurio delirio y locura.
La condenaron a vagar perdida y sola.
Herejía es mostrar la verdad descarnada y desnuda.
Abandonada, tras los años la encontró
un muchacho que andaba buscando esperanza y respuestas.
Casandra habló con pasión de sus presagios
y de la luz del amanecer brillando tras la puerta.
- Creo en ti Casandra. No estás loca.
Se besaron y en su boca florecieron madreselvas.
-Dulce Casandra, ponte de pie.
-Yo te he conocido antes. Quizá te soñé.
Hay quien duda ya y cree en la leyenda.
Juntos buscarán la puerta.
Dulce mañana.
Yo, no sé tú...
creo en Casandra.
Ismael Serrano - Casandra
(Escultura de Baltasar Lobo, foto de Licy)

Si no existieras habría que soñarte. Erigirte al final del camino, trazar calles sobre la roca vieja, inventar plazas, escalinatas, pórticos. Si no existieras quedarían huérfanos los días grises, la llovizna y hasta la melancolía.
(Foto de Álvaro J. García)
No quiero rosas mientras haya rosas.
Las quiero cuando no las pueda haber.
¿Qué he de hacer con las cosas
que puede cualquier mano coger?
Sólo quiero la noche si la aurora
la diluye en azul y rosicler.
Lo que mi alma ignora
es lo que quiere poseer.
(...)
Fernando Pessoa

Manuel Cuesta interpreta en directo "Báilame el Agua" en la Sala Clamores de Madrid. La introducción corresponde a "The Blower's Daughter" de Damien Rice. Sin azúcar, sin aliento. Sin más.
Vídeo en Youtube
Otra grabación
(Foto de Córdoba tomada desde el Patio de los Naranjos de su Mezquita)